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La Geoingenieria al descubierto

Leyendo un articulo sobre geoingenieria me tope con un articulo de dsalud en el que me trajo la atencion el ultimo punto:

TODO MUY ESTUDIADO
Es más, existe un relevante estudio de 944 páginas realizado por un panel de científicos e investigadores llamado Policy Implications of Greenhouse Warming: Mitigation, Adaptation, and the Science Base(Implicaciones de la política del calentamiento por efecto invernadero, mitigación, adaptación y base científica) publicado en 1992 -cinco años antes de la cumbre de Kyoto- por la National Academies Press (NAP) cuyos autores son el ya citado panel de científicos, la National Academy of Sciences (Academia Nacional de Ciencias), la National Academy of Engineering (Academia Nacional de Ingeniería) y el Institute of Medicine (Instituto de Medicina), todos ellos de Estados Unidos. Es decir, altísimas instancias del mundo científico estadounidense. Bueno, pues también en él se apuesta sólo por métodos para “adaptarnos y mitigar los efectos del cambio climático” pero no para valorar las causas y detenerlas. Y lo malo es que hoy se considera la biblia de la Geoingeniería -tanto por su tamaño y el nivel de sus promotores como por su contenido- constituyendo un auténtico manual sobre qué hacer con los gases de efecto invernadero y el calentamiento global. Solo que lo que básicamente se propone es intentar mitigar el problema y ver cómo nos adaptamos mejor al cambio climático. En suma, con el apoyo de científicos e instituciones prestigiosas una serie de empresas pretende hacer negocio explicando de forma muy exhaustiva sus propuestas. Dando incluso los “argumentos” con que reclutar para la causa a gobiernos y éstos se impliquen en sus proyectos.
En él se dice, por ejemplo, que una manera eficaz de mitigar el cambio climático es pulverizar la atmósfera con productos químicos reflectantes utilizando para ello aviones, tanto comerciales como militares. El objetivo sería crear un escudo que rodee el planeta y conseguir que aumente el albedo de la Tierra (el albedo es la relación, expresada en porcentaje, de la radiación que cualquier superficie refleja respecto de la que incide en ella; de ahí que las superficies claras tengan valores de albedo superiores a las oscuras y las brillantes mayores que las mates). Bueno, pues siendo el albedo medio de la Tierra -respecto de la radiación que llega del sol- del 30-32% la idea es aumentarla usando aerosoles compuestos de aluminio u óxido de aluminio y óxido de bario así como productos químicos que generen ozono en la atmósfera.
Y en ese mismo informe -en la página 447 y hasta el final del capítulo- aparecen otras de las medidas que proponen los científicos e instituciones públicas estadounidenses con sugerentes nombres: Screening Out Some Sunlight –para filtrar o eliminar algo de la luz solar-, Space Mirrors –cuya idea es construir espejos espaciales-, Space Dust –se trataría de inyectar polvo espacial en el espacio-, Stratospheric Dust -lo mismo pero en la estratosfera-, Multiple Baloon Screen –se trataría de crear una pantalla protectora con multitud de globos-, Atmospheric Chlorofluorocarbon Removal –la propuesta es retirar el clorofluorocarbonato de la atmósfera- o Changing Cloud Abundance –se propone crear nubes de forma artificial-. El informe es tan minucioso que aparece incluso el coste-eficacia de cada una de las iniciativas. En cuanto al tiempo que se tardarían en llevar a cabo se habla de uno a dos años desde la aprobación.
Y es que el contenido del documento no deja lugar a dudas. En el subapartado Mitigación del capítulo Opciones de Geoingeniería se puede leer en el nº 28 -titulado Geoingeniería- lo siguiente: “En este capítulo se consideran varias opciones de Geoingeniería. Se trata de opciones que implican el uso de ingeniería a gran escala en el medio ambiente para combatir o contrarrestar los efectos de los cambios en la química atmosférica. La mayor parte de las opciones tienen que ver con la compensación del aumento de la temperatura global ocasionada por el aumento de los gases del efecto invernadero por medio de reflejar o alejar una fracción de la luz del sol que entra en la atmósfera. Otras posibilidades de Geoingeniería incluyen (…) estimular un aumento en la biomasa oceánica como medio de aumentar el almacenamiento de carbono en los océanos disminuyendo el CO2 por absorción directa y disminuir el halocarbono atmosférico por medio de destrucción directa. Es importante reconocer que en el presente estamos en un gran proyecto de Geoingeniería inadvertida por alteración química de la atmósfera y no parece inapropiado actuar si existen medidas que puedan contrarrestar esto, si pueden ser implementadas para paliar el impacto adverso de la misma”.
Bueno, pues al final el propio panel de científicos que firma el documento reconoce la peligrosidad de jugar a ser Dios: “La Geoingeniería inadvertida implica gran indefinición y un gran riesgo. Las contramedidas de ingeniería necesitan ser evaluadas pero no deberían ser implementadas sin una amplia comprensión de los efectos directos y de los efectos secundarios potenciales, sus implicaciones éticas y los riesgos”. Como ven, el asunto es muy serio.
La verdad es que el nivel de detalle de este extenso estudio impresiona. Ningún cálculo se ha dejado al azar. Solo que en la relación de quienes trabajaron en él hay sorpresas porque entre otros personajes conocidos aparece Robert A. Frosch que entonces era vicepresidente de General Motors Research Laboratories -los laboratorios de investigación de la empresa automovilística que ya poseían la patente Welsbach para la fumigación del cielo con aerosoles compuestos por óxidos metálicos- lo que se considera un claro conflicto de interés. De hecho la Oficina de Patentes y Marcas Comerciales de Estados Unidos registró el 26 de marzo de 1991 un invento de David B. Chang y I-Fu Shih asignado a la Hughes Aircraft Company, una de las empresas aeroespaciales y de defensa más importantes. Hablamos de la patente Welsbach que detalla cómo combatir el cambio climático emitiendo a la atmósfera gases compuestos por óxido de aluminio, entre otras sustancias químicas reflectantes de los rayos solares. Solo que Hughes Aircraft era propiedad de General Motors desde 1985. De modo que cuando sólo un año después de conseguir patentar la iniciativa Welsbach General Motors participa en el estudio Implicaciones de la política del calentamiento por efecto invernadero. Mitigación, adaptación y base científica ya tenía un claro interés en que se impulsaran medidas artificiales correctoras del cambio climático mediante Geoingeniería. Y un caso similar sería el de Joseph Glas, director de la división de fluoroquímicos de la compañía química DuPont.
Terminamos indicando que entre los numerosos autores del informe se hallan entidades de prestigio como la Institución Smithsonian o la Brookings, las universidades de Harvard, Cambridge, Oxford, Columbia, Princeton, Brown, Carnegie-Mellon y Yale, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el de Recursos Mundiales, el Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas y el Laboratorio Nacional de Oak Ridge. Se trata, en definitiva, de un estudio descomunal con proyectos muy discutibles que si alguna vez se aprobasen podrían provocar graves consecuencias en todo el planeta.
En mayo de 2008 la presión internacional -impulsada por organizaciones ejemplares como el Grupo ETC- consiguió afortunadamente que 191 países acordaran en la novena ronda de Naciones Unidas sobre el Convenio de Diversidad Biológica celebrado en Bonn (Alemania) establecer al menos una amplia moratoria sobre las actividades de fertilización artificial del océano. Fue la primera vez que se tomaba una decisión global sobre las tecnologías de Geoingeniería. Y fue posible gracias a la conciencia de miles de ciudadanos de todo el mundo, creada en parte por la ocultación sistemática a la población de planes como los descritos en este reportaje. Porque no se trata de realizar cuantiosas inversiones en tecnologías cambiaclimas que comportan riesgos importantes y sólo van a permitir a unos cuantos enriquecerse sin solucionar nada. Lo que hay que hacer es acabar de una vez por todas con la contaminación del planeta. Nos va la salud y la vida en ello

Link:

http://www.dsalud.com/numero119_4.htm

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